IMAGEN INFORMATIVA DIGITAL

¿Problemas en el paraíso? PT abre la puerta a aspirantes de Morena no elegidos

El PT se aprovecha de la inconformidad en Morena, y abre la puerta a los “ofendidos”

El PT amenaza con competir solo en 2027 y abrir candidaturas a morenistas desplazados, una fórmula que ya aplicó en Veracruz y Coahuila.

Reginaldo Sandoval, coordinador de los diputados petistas, planteó en declaraciones en la prensa que el PT está dispuesto a respaldar a Raúl Morón, en Michoacán; a Rafael Marín Mollinedo en Quintana Roo; a Geovanna Bañuelos, en Zacatecas, y también señaló a Andrea Chávez en Chihuahua, donde consideró que la senadora con licencia es un perfil competitivo frente al PAN y dejó abierta la posibilidad de respaldarla si no resulta elegida por Morena y ella decide aceptar el apoyo petista.

“Andrea Chávez es la que puede ganar la gubernatura en Chihuahua y si salen con otra cosa ahí depende de ella”, dijo Sandoval, quien sostuvo que “sin problema”, la respaldarían. Sobre un eventual perfil que apoyarían en Guerrero, expuso que “ahí ya se descompuso”.

Reginaldo Sandoval, coordinador de los diputados del PT, abrió la puerta a postular en 2027 a aspirantes de Morena que queden fuera de las definiciones internas de ese partido. Foto: Mario Jasso, Cuartoscuro.

De esos estados, Morena ya resolvió tres de las disputas que menciona Sandoval: en Michoacán designó a Carlos Torres Piña como coordinador de la Defensa de la Transformación, dejando fuera a Raúl Morón; en Quintana Roo eligió a Eugenio “Gino” Segura, por encima de Rafael Marín Mollinedo; y en Zacatecas nombró a Verónica Díaz Robles, donde Geovanna Bañuelos y Ulises Mejía figuraban entre los perfiles que buscaban encabezar el movimiento.

En Guerrero, donde Sandoval afirmó que el proceso “ya se descompuso”, Morena también tomó una decisión y designó a Beatriz Mojica Morga, una política experredista que sostuvo que nunca se aliaría al partido fundado por Andrés Manuel López Obrador. Chihuahua, en cambio, continúa pendiente: Andrea Chávez y Cruz Pérez Cuéllar siguen disputando la coordinación estatal.

La amenaza del PT de competir por separado no es nueva. En Veracruz, en 2025, rompió con Morena y el PVEM tras no alcanzar un acuerdo sobre el reparto de candidaturas municipales, postuló incluso a aspirantes desplazados de otros partidos y terminó obteniendo alrededor de 28 alcaldías y 12.5 por ciento de la votación estatal. Dos años antes, en Coahuila, respaldó a Ricardo Mejía Berdeja después de que éste desconociera el proceso interno de Morena que favoreció a Armando Guadiana; la división del bloque oficialista dejó tres candidaturas distintas en la contienda y fue señalada posteriormente por la dirigencia morenista como uno de los factores que incidieron en la amplia victoria del priista Manolo Jiménez.

Apenas en junio, el PT acompañó a sus aliados electorales para anunciar el inició de los registros para elegir las Coordinaciones Estatales de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, un cargo que eventualmente se convertirá en la o el candidato a la gubernatura en los 17 estados que tendrán elecciones el próximo año, pero los resultados de las encuestas internas en Zacatecas, Guerrero, Baja California, Michoacán, Quintana Roo y Colima en los últimos meses disgustaron a representantes del PT, aunque cuando inició el registro  de candidatos se comprometieron a respetar los resultados.

El PT acompañó en junio el arranque del proceso para elegir las Coordinaciones Estatales de Defensa de la Transformación, pero meses después expresó inconformidades por los resultados de las encuestas internas en varios estados. Foto: Cuartoscuro.

PT rechaza las encuestas

Lo cierto es que esta nueva advertencia de Reginaldo Sandoval se da en medio de las diferencias que han surgido por el mecanismo con el que Morena está definiendo a sus coordinadores estatales rumbo a los comicios de 2027. La principal inconformidad del PT tiene que ver con las encuestas, el método al que siempre ha recurrido Morena. Sandoval ha dicho a la prensa que existía un acuerdo para realizar mediciones espejo cuando los partidos de la coalición no coincidieran con los resultados y sostuvo que, hasta ahora, esa ruta no se ha cumplido.

“Nosotros no estamos participando, es un proceso de Morena. El acuerdo que tenemos es que donde no haya coincidencia, donde no haya claridad, donde no estemos conformes, vendrá una encuesta espejo. Estamos esperando que suceda. Si no se da, entonces, significa que se violó la ruta del proceso, pero, pues, nosotros somos respetuosos”, declaró en ese sentido a La Jornada.

Sandoval ha dicho, como sucedió en el pasado, que dentro de Morena “hay mucha soberbia” y los acusó de no tener “visión de Estado. Según el coordinador petista, el desacuerdo no se limita a la distribución de candidaturas, sino también a los perfiles que están siendo seleccionados para encabezar el movimiento en distintas entidades.

El petista también ha dejado abierta la posibilidad de una ruptura electoral. Sandoval explicó que el partido contempla tres escenarios: “¿Cuáles son los escenarios para nosotros? 1, que van, podemos ir solos a varios estados. 2, que podemos ir solos a las 17, y 3, que podemos ir solo en todo”, dijo a La Jornada.

Los antecedentes de Veracruz y Coahuila

La posibilidad de que un aspirante inconforme con Morena termine compitiendo bajo las siglas del PT tiene un antecedente inmediato: las elecciones municipales de Veracruz del 1 de junio de 2025. Ahí el PT rompió la coalición que venía construyendo con Morena y el PVEM debido a que el partido guinda le había ofrecido encabezar 22 de los 165 municipios en los que pretendían competir juntos, mientras que el partido de Alberto Anaya reclamaba 33 candidaturas. Al no alcanzar un acuerdo, el PT abandonó la coalición y decidió competir por su cuenta en los 212 municipios.

El episodio veracruzano repitió la misma fórmula a la que recurre hoy el PT: abrir sus candidatores a morenistas que perdieron la encuesta. Así sucedió, por ejemplo, con Cristian Manuel Martínez Pérez en Atoyac después de que éste había participado como precandidato de Morena; o con Anell Acevedo Castellano, una panista que buscó el respaldó de Morena, pero que al no obtenerlo se cobijó con el Partido del Trabajo, para después renunciar a sus aspiraciones alegando haber recibido amenazas.

Como resultado de esta separación con Morena, el partido petista alcanzó alrededor de 28 alcaldías y 12.5 por ciento de la votación estatal en los resultados preliminares; cuatro años antes tenía únicamente seis ayuntamientos.

Ricardo Mejía fue el candidato del PT al Gobierno de Coahuila. Foto: Facebook, Ricardo Mejia Berdeja.

Dos años antes, en 2023, sucedió lo mismo en Coahuila. En ese entonces Ricardo Mejía Berdeja, quien se desempeñaba como Subsecretario de Seguridad Pública federal, participó en el proceso de Morena para definir su candidatura a la gubernatura. Morena eligió al Senador Armando Guadiana Tijerina y Mejía desconoció el resultado y finalmente fue postulado por el PT.

La decisión fracturó en aquella elección a los partidos que habitualmente habían competido juntos. Morena postuló a Guadiana, el PT a Mejía Berdeja y el Partido Verde respaldó inicialmente a Lenin Pérez Rivera. Hacia el cierre de la campaña, las dirigencias nacionales del PT y del Verde llamaron a respaldar al candidato de Morena, pero los nombres de Mejía y Pérez permanecieron en la boleta.

El desenlace llevó a Manolo Jiménez Salinas, candidato de la alianza PRI-PAN-PRD, a ganr la gubernatura con 56.95 por ciento de los votos; Guadiana obtuvo 21.39 por ciento y Mejía Berdeja 13.3 por ciento. En su balance posterior, Mario Delgado, entonces dirigente nacional de Morena, atribuyó parte del resultado a la división del bloque oficialista.

Tres años después, aquel antecedente vuelve a aparecer mientras el PT cuestiona las definiciones de Morena rumbo a 2027. Sandoval sostiene que el problema no se reduce a quién encabezará cada candidatura, sino a la relación entre los aliados y al rumbo del proyecto político

Publicaciones relacionadas

Cargando....