Alertas a nivel nacional en EU por amenazas de más ataques armados

A seis días de consolidarse la derrota electoral de Donald Trump y los republicanos en ambas cámaras del Congreso y la Casa Blanca, se anunció que hay más de 100 arrestados y 200 más bajo investigación federal por la intentona golpista de la semana pasada, y el FBI eleva su alerta nacional ante posibles protestas y ataques armados de agrupaciones derechistas en todos los estados y la capital.

Después del histórico segundo impeachment -la aprobación de cargos formales para el juicio político del presidente- que se realizó el miércoles en la cámara baja, el caso ahora se torna al Senado que sesionará como tribunal y los senadores como jurado para determinar la destitución del mandatario. Todo indica que esto no se iniciará hasta después de que Trump concluya su periodo el 20 de enero a las doce del día.

La investigación criminal federal de los participantes de la “insurrección” que fue incitada, según la acusación formal, por el presidente, ya ha llevado a 100 arrestos y la identificación de más de 200 sospechosos, informó el director del FBI Christopher Wray, quien advirtió a éstos que “sabemos quién eres… y agentes del FBI están en camino para encontrarte”.

El FBI continuó informando a departamentos de policía alrededor del país de mantener una “alta alerta” ante a violencia de extremistas en sus comunidades durante la próxima semana, incluyendo actividades de “milicias” armadas y otros que desean provocar una “guerra racial”. Indicó que temen la posibilidad del uso de armas y explosivos.

Decenas de participantes en los disturbios en el Capitolio estaban en la lista anti-terrorista del FBI, reveló el Washington Post. Gran parte de estos son supremacistas blancos con historiales tan peligrosos que fueron incluidos en esa lista oficial de aquellos considerados como riesgo a la seguridad. Pero la presencia de tantos en un solo lugar, señala el rotativo, ofrece otro ejemplo de los fracasos de inteligencia que se revelaron con el asalto al Capitolio.

Los legisladores ahora trabajan en un complejo legislativo ocupado por Guardias Nacionales -algo no visto desde la Guerra Civil. Algunos de los diez diputados republicanos que votaron a favor de la acusación han sido criticados por sus colegas y están preocupados por su seguridad personal. “Nuestra expectativa es que alguien podría intentar matarnos”, declaró el diputado republicano Peer Miejer en MSNBC. Añadió que algunos están tomando medidas para proteger a sus familias y a sí mismos, como contratar a escoltas armadas, ante amenazas por su voto.

Delta Air Lines anunció que no aceptará armas de fuego en el equipaje en vuelos con destino a Washington desde ahora y toda la semana próxima durante las fechas de la transición presidencial.

Por su parte, el presidente electo Biden está buscado enfocar la atención sobre las dos crisis inmediatas que enfrentará su nuevo gobierno: la pandemia y la economía. Hoy presentó un ambicioso plan de un total de 1.9 billones de dólares que incluyen 400 mil millones para acelerar la respuesta al Covid incluyendo la campaña masiva de vacunación, pruebas diagnósticas y otros programas médicos, y otros como asistencia y estímulos ante el severo daño económico provocado por el inepto manejo de la pandemia.

La propuesta que presentará de inmediato ante el Congreso incluye pagos mensuales directos de mil 400 dólares a estadunidenses en familias trabajadoras, incrementar el seguro de desempleo y elevar el salario mínimo federal de 7.25 a 15 dólares la hora. También busca otorgar miles de millones de dólares en apoyo a negocios y comunidades, y para gobiernos estatales, locales y tribales.

Los problemas enfrentados en el arranque del proceso masivo de vacunación son resultado de la negativa de funcionarios de Trump de consultar con el equipo entrante de Biden durante las últimas semanas señalaron expertos. Esto cuando el nivel de muertes diarias sigue entre 3 a 4 mil y el país está por registrar un total de 400 mil muertos (más que en cualquier guerra con excepción de la Guerra Civil).

Persistió un silencio ominoso en la Casa Blanca, con funcionarios anónimos contando a medios que el presidente pasa sus últimos días casi a solas en la parte residencial de la Casa Blanca. Se reveló que ya se está peleando con varios de sus últimos aliados y cómplices, entre ellos Rudy Giuliani al cual ni le quiere pagar los 20 mil dólares diarios que supuestamente acordaron, reportaron medios. “Si te acuestas con perros te despiertas con pulgas y son 20 mil al día”, dijo a The Guardian Ken Frydman quien fue el jefe de prensa de Giuliani en los noventa.

Pero eso no ha impedido que su gobierno proceda con medidas de último momento, entre ellas agregar a Cuba a la lista de países “patrocinadores de terrorismo”, buscar culpar a Irán de tener vínculos con Al Qaeda sin ninguna evidencia, y avanzar con la ejecución de prisioneros en la fila de la muerte del gobierno federal después de una moratoria de 17 años. De los 13 reos que se programó asesinar desde julio -entre ellos la primera mujer ejecutada en 70 años- solo quedan dos cuyas muertes están programadas para esta noche y el viernes a pesar de que ambos fueron contagiados por Covid.

Festejo pos-Trump

Mientras tanto, el presidente entrante y su equipo ya están preparando sus festejos de inauguración a pesar de los límites impuestos no sólo por las medidas de salud por la pandemia, sino por las amenazas de los leales de quien pronto será su antecesor. Lady Gaga cantará el himno nacional en la toma de posesión de Biden y la vicepresidenta Kamala Harris, reveló Variety. Jennifer López también participara en el evento, junto con la primera Poeta Nacional Juvenil Amanda Gorman, entre otros,

Como parte de los festejos, también se trasmitirá de manera digital un concierto el próximo domingo en el cual participarán Carole King, James Taylor, Ben Harper y AJR entre otros.

Entre otros actos inaugurales del 20 de enero, se ha programado un “desfile virtual” y un programa especial de televisión conducido por el actor Tom Hanks.

Pero aunque muchos otros festejarán el fin de Trump, diversos sectores progresistas ya están movilizando a sus fuerzas para presionar al gobierno entrante a cumplir con su retórica de atender temas urgentes, desde desempleo, acceso a servicios de salud, alimentación como cambios inmediatos en la política migratoria y abordar la violencia racista sistémica que ahora amenaza la estabilidad del país.

Todos, sin excepción, expresan que la llegada de Biden a la Casa Blanca no resuelve los graves problemas expuestos por la crisis política, económica y de salud sin precedente que enfrenta el país. Por lo tanto, afirman en una infinidad de intensos foros de información y organización y en los medios, que el reto ahora es obligar al nuevo gobierno a más que solo “regresar a la normalidad” pre-Trump, sino enfrentar las causas profundas y de larga historia que llevaron a Trump y las crisis que eso detonó.

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