“Es Tiempo de Mujeres”: Michoacán abre el debate histórico rumbo a 2027
Columna Política
Por Efrén Domínguez White
Michoacán podría estar a las puertas de un momento histórico. A poco menos de un año y seis meses de las elecciones de 2027, el estado vive un despertar social y político marcado por un mensaje claro que comienza a verse en calles, avenidas y comunidades: “Mujer Gobernadora 2027”.
Ha iniciado una campaña ciudadana que expresa el interés y la esperanza de que, por primera vez en su historia, una mujer encabece la gubernatura de Michoacán. Estos mensajes no solo ocupan el espacio público; también reflejan una conversación que crece entre la ciudadanía, donde cada vez más personas consideran que gobernar con visión femenina no es una concesión simbólica, sino una decisión estratégica y profundamente justa.
Una deuda histórica que exige saldarse
Desde 1824, Michoacán ha sido gobernado exclusivamente por hombres. Más de dos siglos de historia política sin que una mujer haya ocupado constitucionalmente el cargo más alto del Poder Ejecutivo estatal.
Esa realidad no es un dato menor: es una deuda histórica con generaciones de mujeres que han sostenido la economía familiar, la educación de sus hijos, la vida comunitaria y hasta la resistencia social en los momentos más complejos del estado.
Hoy, esa deuda comienza a ponerse sobre la mesa con firmeza.
El debate ya no es si una mujer puede gobernar, sino cuándo y quién. Y en esa conversación surge un nombre con fuerza propia: el de Gladyz Butanda.
Liderazgo con cercanía y resultados
En el contexto del impulso a la paridad promovido por el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla —quien ha expresado su intención de que 2027 marque el inicio de una nueva etapa encabezada por mujeres—, el perfil de Gladyz Butanda destaca no solo por su trayectoria en el servicio público, sino por su conexión con la ciudadanía.
No se trata únicamente de abrir espacios por género; se trata de respaldar liderazgos capaces, preparados y con visión social.
Butanda representa una generación de mujeres que no llegaron a la política por cuota, sino por convicción. Su trabajo constante, su disciplina administrativa y su cercanía con las comunidades la han colocado como una figura que inspira confianza.
En tiempos donde la política exige sensibilidad social y firmeza institucional, su perfil encarna ambas virtudes.
El momento histórico
La llegada de Claudia Sheinbaum a la Presidencia de la República marcó un parteaguas nacional. México demostró que está listo para que una mujer conduzca los destinos del país.
Michoacán no puede quedarse atrás.
El estado tiene hoy la oportunidad de alinearse con ese momento histórico y dar el siguiente paso lógico: elegir, por primera vez, a una mujer gobernadora.
Pero no cualquier mujer.
Una mujer con experiencia, con arraigo, con visión de futuro.
Más que un eslogan, una convicción es tiempo de que Michoacán dé el paso histórico que durante 202 años ha esperado
