Las elecciones del 2021, como en los deportes

En un país democrático, donde se cuentan los votos y estos son libres y secretos, las elecciones son como los deportes. Gana el que obtuvo más: sean puntos, goles, canastas o votos. Obviamente ‘el juego importa’, sobre todo en lo que más nos entretuvo y gustó, las buenas propuestas y mejores jugadas

En un país democrático, donde se cuentan los votos y estos son libres y secretos, las elecciones son como los deportes. Gana el que obtuvo más: sean puntos, goles, canastas o votos. Obviamente ‘el juego importa’, sobre todo en lo que más nos entretuvo y gustó, las buenas propuestas y mejores jugadas. Pero al final lo único que vale es el resultado, también llamado marcador.

Además de las diferencias obvias, en los comicios se da un fenómeno que usualmente no se da en el ámbito del deporte. Los equipos tienen diferentes —y opuestos— intereses y muchas veces son los mismos integrantes quienes derriban al puntero o, en lugar de ayudarle a sobresalir, son los primeros en torpedear sus aspiraciones.

Lo que ocurrió en la designación de candidatos para contender a las gubernaturas de Chihuahua y San Luis Potosí en los comicios del 6 de junio próximo son dos entidades donde esta tesis podría no estar tan errada.

En el primer caso, María Eugenia Campos, candidata por el PAN y por el PRD, tardó mucho en ser ratificada. La razón: se dieron diferencias al interior de Acción Nacional; el actual gobernador de extracción panista prefería a otro abanderado para dicha posición. Finalmente se llegó a una definición, pero el retraso ayudó a que Juan Carlos Loera, de Morena/PT/Verde, se colocara con ligera ventaja en la línea de salida.

En términos prácticos, de acuerdo a los resultados de las encuesta sobre intención del voto elaborada por Opinión Pública, Marketing e Imagen, dada a conocer por El Heraldo Media Group, se puede hablar de un empate técnico. Pero en ocasiones, pequeñas ventajas numéricas no significativas generan diferencias de percepción que pueden llegar a ser importantes.

En el caso de San Luis Potosí, el único estado donde Morena va solo y con un único candidato a la gubernatura de la entidad, también el retraso en el proceso de selección de su abanderada le tiene en estos momentos —nuevamente de acuerdo a los más recientes resultados del estudio demoscópico antes mencionado— en el tercer lugar de la contienda por esa gubernatura.

En ambos casos, las dos candidatas primero tuvieron que ir en contra de quienes se consideran sus aliados. Así, los primeros en lastimar a las designadas que compiten son sus propios partidos. Sin embargo, así son las reglas de la democracia; “democracia interna partidista” en este caso.

Existen también ejemplos donde un jugador —que tiene amplias posibilidades de salir victorioso— puede terminar lastimando o vulnerando en el proceso a todo el equipo. Felix Salgado Macedonio, candidato a la gubernatura de Guerrero por Morena, Partido del Trabajo y Partido Verde Ecologista de México, quizá sea uno que cae en esta premisa. Él, quien está visto controla todas la redes de operación electoral de la entidad, en su afán por ganar dejará a sus co equiperos enojados, y al partido —ciertamente en la zona metropolitana del Valle de México— muy desprestigiado.

Se presta, coincidentemente, a compararlo con el presidente del comité de los juegos olímpicos de Tokio, Yoshiro Mori, quien anunció su dimisión tras la polémica desatada por sus comentarios sexistas. El contendiente guerrerense, sin embargo, fue incapaz de renunciar o hacer algún comentario de contrición a pesar de la gravedad de las acusaciones que penden en su contra, de las manifestaciones que se dieron afuera de la sede de Morena en Guerrero, o de los posicionamientos de muchas de las  funcionarias y mujeres integrantes de dicho instituto político. Cabe preguntar si otras connotadas féminas de la 4T seguirán guardando sepulcral silencio; todo parece indicar que sí.

Para contrastar, anotemos finalmente en este texto el caso de Tlaxcala, donde tenemos una de las mejores muestras del juego en equipo. Lorena Cuéllar abanderada por Morena, PT, PVEM, Nueva Alianza y Partido Encuentro Social, está apoyada por toda la alianza, por las mujeres de dicha entidad, y muy cuidada por tal vez su mejor alfil, su hija Fernanda, quien sin hacer ruido ni aspavientos, ni utilizar el consabido “soy hija de” ha puesto mucha transparencia, inclusión y rendición de cuentas en la candidatura de su madre.

Hay mucho más que comentar sobre las campañas y candidaturas rumbo al 6 de junio. El próximo sábado continuaré en ello.

POR VERÓNICA MALO GUZMÁN
VERONICAMALOGUZMAN@GMAIL.COM
@MALOGUZMANVERO

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