Las y los michoacanos están hablando claro.
Hoy, la esperanza tiene rostro de mujer.
La más reciente encuesta rumbo al 2027 coloca a Gladyz Butanda Macías al frente de las preferencias con un sólido 41.9 % de intención de voto, consolidándose como la aspirante mejor posicionada para encabezar el futuro de nuestro estado.
No es casualidad.
Es resultado de trabajo, compromiso y cercanía con la gente.
Desde la Secretaría de Desarrollo Urbano y Movilidad, Gladyz ha demostrado que cuando hay visión, capacidad y sensibilidad social, las cosas sí cambian.

Con una agenda enfocada en infraestructura, movilidad, ordenamiento territorial y desarrollo sostenible, ha impulsado proyectos que fortalecen la conectividad, dinamizan la economía y mejoran la calidad de vida de miles de familias michoacanas.
Hoy lidera la preferencia interna superando a otros perfiles de su partido, y en un escenario abierto amplía su ventaja con claridad y firmeza.
Pero hay algo aún más poderoso detrás de estos números:
Michoacán quiere liderazgo femenino.
El 59 % de las personas encuestadas prefiere que en 2027 la candidatura sea encabezada por una mujer.
No es una tendencia aislada: es una expresión clara de una sociedad que quiere avanzar hacia una política más incluyente, más sensible y más cercana.
Y esa mujer es Gladyz.
Porque representa una nueva generación de liderazgo:
✔️ Cercano
✔️ Honesto
✔️ Capaz
✔️ Con resultados
Su trayectoria no se ha construido desde el discurso, sino desde la gestión. Ha trabajado en territorio, escuchando a la ciudadanía, atendiendo necesidades reales y transformando proyectos en obras concretas. Ha demostrado que gobernar no es prometer, sino cumplir.
Michoacán vive un momento decisivo. No se trata solo de una elección; se trata de consolidar un proyecto que ponga al estado en movimiento, que fortalezca la infraestructura, que genere oportunidades y que construya bienestar para todas y todos.
La tendencia es clara.
La confianza crece.
El respaldo se consolida.
Y cuando el pueblo habla, la política escucha. En 2027, la esperanza tiene nombre y rumbo.


