En Michoacán hasta 30 casos mensuales por “trampas” en cajeros automáticos, los adultos mayores son las principales víctimas.

En Michoacán, mensualmente se atienden en promedio entre 25 y 30 casos de personas que fueron víctimas de las “trampas” que colocan delincuentes en los cajeros automáticos, y de los “talladores”, que cambian las tarjetas de crédito para sustraer el dinero del usuario, indicó el titular de la Unidad de Atención a Usuarios de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) en el estado, Rafael Trillo Gracida.

El titular de la Unidad de Atención de Condusef compartió que tan solo esta semana atendieron cuatro quejas de las personas que fueron víctimas de cambio de tarjeta y que les retiraron sus ahorros por arriba de 100 mil pesos.

cajero

Indicó que estos casos se presentaron en Morelia, Zamora y en Uruapan, pero son más comunes durante la época decembrina, cuando los trabajadores reciben más prestaciones.

Abundó que de los 30 casos que atienden, 20 son contra “talladores”, personas que trabajan con otros cómplices que se colocan estratégicamente en dos cajeros; visten de traje y se hacen pasar por trabajadores del banco, para cambiar la tarjeta de crédito o débito sin que se dé cuenta el usuario; por lo que sus principales víctimas son los adultos mayores.

Trillo Gracida comentó que además se detectó que hay delincuentes que ponen trampas en los cajeros automáticos para evitar que se le entregue el dinero al usuario o su tarjeta de crédito, y lo hacen en los horarios que no son considerados “bancarios”, es decir, las colocan después de las 16:30 horas.

Comentó que aunque en ese tipo de casos se tiene un porcentaje de conciliación del 42 por ciento, a pesar de que el delito es cometido por una tercera persona; se han sostenido reuniones con la Asociación Banqueros de México para sugerirles que se pueda contar con elementos de seguridad, incluso fuera de los horarios laborales, para evitar la colocación de trampas en la zona de cajeros.

Por ello, recomendó que a la hora de hacer un retiro deben rechazar la “ayuda” de cualquier persona que luzca sospechoso, acompañar a un adulto mayor cuando vaya a disponer de efectivo en un cajero automático; o si se cree que el cajero tiene una trampa y no le regresa su dinero ni su tarjeta, deben llamar inmediatamente a sus bancos y si no son atendidos pueden contactar también a la Condusef.

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