Columna Política | Efrén Domínguez White
La mujer más fuerte del obradorismo rumbo a 2027
En política, los números no mienten, pero sí incomodan. Y hoy, los números están incomodando a más de uno dentro de Morena en Michoacán.
Contra todos los pronósticos —y contra las inercias internas— la secretaria de Desarrollo Urbano y Movilidad, Gladyz Butanda Macías, no solo alcanzó, sino que rebasó con claridad a dos perfiles que durante años se asumieron como “naturales” para la candidatura al gobierno del estado en 2027: el senador Raúl Morón Orozco y la diputada Fabiola Alanís Sámano.
Los estudios de opinión que circulan desde hace semanas muestran un fenómeno que ya no puede leerse como coyuntural. Gladyz Butanda se ha convertido en la aspirante mejor posicionada de Morena, no por discurso, sino por resultados y percepción pública.

El dato más reciente, levantado por MetaMetrics, es contundente: 20.8 puntos de preferencia, frente a 11.3 de Alanís y 9.5 de Morón. No es empate técnico. Es una ventaja política.
El ascenso de Butanda no es casualidad ni producto de una campaña adelantada. Su posicionamiento se explica, en buena medida, por haber estado al frente de los proyectos de infraestructura más visibles y socialmente rentables del actual gobierno estatal: los teleféricos de Morelia y Uruapan, y próximamente el Morebús.
En un estado donde la obra pública sí construye narrativa política, Gladyz Butanda aparece como quien ejecuta, no como quien promete.
Pero hay un segundo factor que pesa —y quizá más— en la ecuación interna de Morena: su relación con las bases.
A diferencia de otros aspirantes atrapados en la lógica de corrientes, cargos o viejas disputas, Butanda ha sabido mantener un discurso de reconocimiento constante a la militancia que fundó el movimiento y empujó la Cuarta Transformación en Michoacán.
Ese gesto, que algunos subestiman, hoy se traduce en respaldo real.
El resultado es evidente: el tablero interno de Morena comenzó a moverse. Y cuando el tablero se mueve, también lo hacen las negociaciones.
En los pasillos del poder ya no se habla de Gladyz Butanda como una figura técnica con proyección, sino como una apuesta que podría trascender lo local y colocarse en la conversación nacional, precisamente porque llega con algo que escasea: respaldo popular medible.
Si algo queda claro es que la sucesión de 2027 ya no será un trámite ni una repetición de fórmulas conocidas.
Morena en Michoacán enfrenta un escenario distinto, donde la candidata mejor posicionada no es la que más tiempo lleva en campaña interna, sino la que logró convertir gestión, visibilidad y base social en ventaja política. Y hoy, esa figura se llama Gladyz Butanda.
El futuro se está escribiendo con rostro de mujer, y todo parece indicar que el tiempo de las mujeres —por fin— ha llegado también a Michoacán.
Efrén Domínguez White
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